Mira exactamente cómo se usa
antes de comprar nada.
Cuatro pasos. Siete pestañas. Una plantilla que ordena tu dinero sin que tengas que construirla desde cero.
Ves a dónde se va tu dinero cada mes
Sin construir fórmulas. Sin pelearte con celdas. Solo apuntas y la plantilla calcula.
Registras ingresos y gastos en una tabla simple. El panel mensual se actualiza solo: ves ingresos totales, gastos por categoría, ahorro real y la evolución de los últimos meses.
Esto es lo primero que ve quien abre la plantilla. Si no tienes claro cuánto entra y cuánto sale, todo lo demás es opinión.
Defines objetivos y los persigues
No basta con saber cuánto ahorras. Importa para qué.
Creas objetivos concretos (fondo de emergencia, viaje, entrada del piso) con cantidad y plazo. La plantilla te dice cuánto deberías meter cada mes y cómo vas respecto al plan.
En PRO, las reglas asignan automáticamente un % de tu ahorro a cada objetivo — no decides cada mes, decides una vez.
Anticipas el mes antes de que pase
Decides cuánto vas a gastar antes de gastarlo. Esa es la diferencia.
Defines un presupuesto por categoría al inicio del mes. La plantilla te avisa cuando te acercas al límite y te muestra qué categorías históricamente se desbordan.
La pestaña de Suscripciones te muestra todos tus pagos recurrentes en un solo sitio: el coste real anualizado suele sorprender.
Mides tu patrimonio, no solo tus gastos
La foto completa: cuentas, inversiones, deudas. En una pantalla.
La pestaña de Inversiones registra tus posiciones (acciones, ETFs, fondos) con valoración manual mensual. La de Patrimonio agrega todo: liquidez, inversiones, deudas, y muestra tu patrimonio neto en el tiempo.
Esto es lo que distingue a alguien que controla sus gastos de alguien que construye su economía. Ambos están bien — la plantilla te lleva del primero al segundo.
Ya viste cómo funciona. Empieza hoy.
Pago único. Sin suscripción. Acceso de por vida y actualizaciones gratuitas a futuras versiones.